Mis primeros pasos en Corales de Paz

Entré a hacer parte de la familia Corales de Paz con el propósito de realizar unos programas educativos de diferentes niveles de inmersión en el mundo de restauración coralina para voluntarios, y para ello he sido mi propio conejillo de indias.

El equipo de Corales de Paz es muy diverso y dinámico. El trabajo es pesado arriba y bajo el agua, pero siempre se pasa bueno.

Por supuesto no podía armar un programa sin conocer el proceso, así que he ido viviendo paso a paso el mismo que quiero que los voluntarios del programa vivan también. Ya voy a completar casi un mes en San Andrés, viviendo en carne propia el proyecto “Más Grande Más Efectivo” en el archipiélago y es de las experiencias más gratificantes y más bonitas que he vivido. Teniendo en cuenta que siempre he sido una enamorada de la isla, tener la oportunidad de trabajar por ella ha sido maravilloso.

Una de mis primeras tareas fue llevar la boya de seguridad. Parece una tarea sencilla, pero requiere de una buena destreza bajo el agua. Con estas responsabilidades voy demostrando que me desenvuelvo bien en el agua y que voy ganando confianza para empezar a realizar las tareas de jardinería de corales.

El primer nivel de los programas educativos a instaurar consta de un día para aprender sobre corales, observar las guarderías y ver al equipo en acción y pues así mismo transcurrió mi primer día, mucha observación y mucho aprendizaje. Luego, con un poco más de experiencia comencé a ayudar en tareas sencillas, amarre aquí, sostenga allá, cosas básicas, pero al estar bajo el agua y ser parte de una labor tan bien articulada, ¡Se siente uno importantísimo! Hoy en día ya he tenido la oportunidad de colectar fragmentos de coral y sembrarlos, es decir, pegarlos a una cuerda que luego se amarra en las guarderías.

A la medida que voy mejorando mi técnica de buceo, voy recibiendo responsabilidades más asociadas a la jardinería de corales. Aquí estoy revisando la flotabilidad de los viveros de coral. Tarea importante para evitar daños en las estructuras.

Próximamente realizaremos los trasplantes de los fragmentos de la etapa de siembra anterior y viajaremos a vivir el mismo proceso en Providencia. Básicamente eso que he vivido y lo que me hace falta es el proceso que quiero compartir con los voluntarios y practicantes para que aprendan y se la gocen como lo he hecho yo.

Por: Andrea Caicedo, Coordinadora de Educación y Outreach

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Andrea Caicedo
Bióloga de la Universidad de los Andes, con Máster en Biología y Ecología Marina de la Universidad de James Cook, Australia. Su experiencia e interés radica en la conservación del ecosistema marino costero al romper la barrera entre la ciencia y las comunidades costeras para poder trabajar en conjunto en pro del medio ambiente y el desarrollo socioeconómico sostenible de los habitantes de las costas colombianas. Ha trabajado principalmente en el Pacífico Colombiano con el IIAP, la CVC y WWF entre otros, en diversos proyectos relacionados con procesos de conservación marina mediante la co-administración comunitaria y la educación ambiental. Sin embargo, su amor por el mar y el buceo nacieron en San Andrés Islas, donde se certifica como buzo en el 2009 y en 2018 como buzo de rescate y EcoDiver. Ahora tiene la oportunidad de regresar a su isla amada para aportar sus conocimientos en pro del archipiélago o demás destinos donde la lleven los proyectos de Corales de Paz.

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